El color saludable de su cara de pronto se tornó macilenta y sus ojos siempre vívidos a pesar de todo, perdieron su luz. Leucemia terminal, dictaminó el médico, lo dijo como si nada, uno mas. Pero no era uno mas para mí, era mi papá y estaba escuchando que pronto, muy pronto moriría. Una semana o dos calculó el tiempo de vida que le restaba y vas a tener que internarlo, se puede salvar con transfusiones, doctor? no hay que perder las esperanzas, dijo bajando la vista y se fue. Cuando le dije que debía internarse mi papá lloró y opuso toda la resistencia posible que no alcanzó y allá fuimos con el alma en un hilo, a los tres días y con dos litros de sangre nueva le dieron “el alta” y que a los dos días vuelva a transfundirse. Algo me movilizaba profundamente pero no alcanzaba a percibir que cosa era, ademas del dolor de la inminente pérdida tan querida. Y me vino a la cabeza su imagen de siempre repitiendo la frase que había oido desde niña: “no hay ningún lugar mejor que la casa de uno” y actué en consecuencia, tranquila la conciencia y felíz de darle la noticia: papi, nos quedamos acá, eso sí eh? come todo lo que te demos. No volvimos al hospital ni llamamos mas a ningún médico, el hecho de pincharle las venas para corroborar su leucemia no iban a cambiar la realidad asi que le evitamos el maltrato. La dieta era un licuado con todas las verduras frescas del mercado y todos los dulces que le gustaban, incluído el budín de pan con pasas de uva que si nó no tiene gusto a nada, cierto patito? Los dos años que siguieron mi papá se levantaba y jugaba a las cartas con sus hermanos, hablaba con sus nietos y seguía contando las historias de siempre, ya en el segundo semestre del tercer año se fue agravando hasta negarse a comer, pero yo quería que su deseo se cumpliera y aguanté poniéndole el cuerpo al miedo que me daba a veces tremenda responsabilidad. El último día fue especial, tenía los ojos semicerrados y una respiracion apacible y menos, menos, menos y era largo el tiempo del adios y como si alguien me llevara de la mano me acerqué y le hablé, le dije que se fuera tranquilo que mamá y yo estábamos bien, andá… andá tranquilo, a pesar de estar inmóvil desde hacia dos días, papá acaricio mi brazo suave arriba y abajo arriba y abajo y se fue yendo y fué raro el sentimiento, mientras mamá lloraba a su compañero de toda la vida yo despedía a mi adorado papá con una sonrisa mojada y una paz interior que aún perdura.
febrero 13, 2011 a las 10:39 pm |
Con cualquir cosa que escribe la paso a cagar.
Fue hermosamente desgarrador.
febrero 13, 2011 a las 11:09 pm |
hoy hace ocho años que se fué mi viejo.
febrero 13, 2011 a las 11:50 pm |
Un abrazo Fede!
febrero 14, 2011 a las 5:17 am |
febrero 14, 2011 a las 9:13 pm |
febrero 14, 2011 a las 9:20 pm |
Putaquetereparió Clarita. Si llega a entrar alguien a la oficina le tengo que decir que me entró un camión de Cliba en el ojo.
febrero 15, 2011 a las 5:04 pm |
Che no soy tan ególatra eh? tildé el me gusta sin querer.
febrero 17, 2011 a las 12:45 am |
leerte siempre es un placer, pero este me desgarró el alma, todavía no estoy preparada anímicamente, se nota.
febrero 17, 2011 a las 3:04 am |
Debe haberte amado muchisimo.
febrero 17, 2011 a las 3:42 am |
Fue mutuo Fernando
Y creo que fue ese amor lo que ayudó a que viviera tres años y no dos semanas, como le pronosticaron.
febrero 20, 2011 a las 11:24 am |
Ay
febrero 21, 2011 a las 3:29 pm |
marzo 7, 2011 a las 1:47 am |
:Shock:
mayo 3, 2011 a las 1:08 am |
Siempre te leo, nunca comento, este posteo, me conmovió como ninguno. Un beso
mayo 5, 2011 a las 1:12 am |
Muchas gracias Andrés.
mayo 4, 2011 a las 10:14 am |
Se me pianto un lagrimon. Estoy sensible!
mayo 4, 2011 a las 3:35 pm |
La estoy como extrañando, vio?
diciembre 5, 2011 a las 1:37 pm |
Vine a parar aca desde Wasabi. Me paso lo mismo…empatia total. Desgarrador y lindisimo al mismo tiempo!
diciembre 6, 2011 a las 1:20 pm |
Muchas gracias Marcos.
diciembre 8, 2011 a las 5:32 am |
Cada tanto paso y lo releo…
diciembre 8, 2011 a las 2:09 pm |
Awwww… ya volveré. Gracias Pablo.
diciembre 13, 2011 a las 6:39 pm |
Y justo le hice clic a tu blog en el blog de Pau. Y justo volví a leer esta publicación habiéndola olvidado. Y justo me hiciste llorar de nuevo.
diciembre 14, 2011 a las 3:19 pm |
Awwwww
mayo 19, 2012 a las 11:15 pm |
Pero… es hermoso este relato! Él se fue, como vamos a hacer todos. Pero vos te quedaste con la alegría de haber acompañado ese final, que resultó ser de la forma mas digna y dulce.
mayo 21, 2012 a las 2:40 pm |
Si Marina. Gracias.